|
Para contar esta historia, debemos usar nuestra imaginación y viajar a un hermoso pueblo sureño a los pies de la Cordillera de los Andes, rodeado por un espeso bosque. Por aquí pasaban las aguas del Río Cristalino regando todos los cultivos del valle, alegrando a los habitantes con su canto suave y constante.
Era el lugar predilecto de una gran cantidad de animales que disfrutaban la tranquilidad. Pero no eran los únicos. Había una niña que también era muy feliz viviendo en medio de esta maravillosa naturaleza. Su nombre era Antú, tenía ocho años y llamaba la atención por la larga cabellera de color azul oscuro, casi negro. Era, por sobretodo, inquieta... Por lo tanto, salir de excursión era otro de los pasatiempos favoritos de Antú.
Una hermosa mañana de primavera nació Solsiré… El día que ocurrió este increíble suceso, Solsiré despertó con más energías que nunca.
Así comienzan las aventuras de Antú y Solsiré en el bosque del río Cristalino. Ambas conocerán a muchos personajes y sus historias. A Raz, el caballo que se encuentra con Solsiré quien le enseña la importancia de cuidar su salud. Rikki Tikki Tavi, cuya historia de valentía y astucia, recordó Antú cuando estaba sola en la cueva después de ser perseguida por un águila. A Kot el apurado y concentrado castor que se encontró con Solsiré, el que le recalcó la importancia del ingenio para resolver todos los problemas. A Cotí, historia contada por la anciana Arimatú para demostrarle a Antú que hasta lo adverso nos puede favorecer, si estamos dispuestos a ayudar a los demás. A Azurina, la ballena azul, cuya historia relatan Kaze y Ayeka, los padres de Solsiré, para enseñarles a ella y sus hermanos el valor de la familia y los afectos. Y Francisco de Asís cuya historia relata Arimatú a Antú y sus amigas, Inka y Adkalen para recordarles lo bello que es la naturaleza y que esta es obra del Creador.
Así también se cuenta cuando Antú, la niña de pelo azul oscuro y la pequeña Golondrina llamada Solsiré, se hicieron amigas, y de cómo Solsiré antes de partir hacia la migración le regala a Antú una hermosa trinada junto a su Bandada.
¡SIEMPRE MEJOR!
|